Habían pasado ya dos años de aquel incidente, se habían
casado en abril del año anterior, Ángela lucía un vestido blanco con encaje y
de manga larga de tela delgada, su cabello iba recogido y su velo tenía unas
calaveras, al fin y al cabo era lo que más le gustaba, había sido una boda en
un jardín botánico, la casa estaba llena de fotos de ese evento.
Christian y Ángela estaban viviendo juntos en la casa de ella, estaban los dos preparando la cena, estaban un poco apurados pues habían comprado boletos para la ópera y la función empezaba a las 8, ya eran las 7 y hacían media hora hasta el auditorio, así que Ángela apurada le dijo a Christian que fuera al congelador por carne, así que se dirigió hacia la cochera y tomo dos t-bone, noto que debajo de estos había unos mechones de cabello, eran negros, así que no eran de Ángela ni suyos, así que se puso a escarbar en el hielo y cuando tenía ya las manos dormidas salió de entre el hielo la cabeza de Izabel azulosa y dura. Christian corrió hacia la cocina.
- ¡Mataste a Izabel! ¡Fue por eso que de repente dejo de llamarme! - Ángela solo movió el espagueti dos veces más y apago el fuego mientras miraba retadora a Christian, se acomodó el cabello y le dijo con un tono sereno:
- Fue en un gran momento de enojo, además, no me puedes reclamar nada, de todo esto tuviste la culpa tú, desde siempre- dijo mientras picaba unas ciruelas con el cuchillo que lo había lastimado hace dos años- ¿y la carne? ¿Dónde está la carne?
-¡Te deshiciste de ella porque la odiabas y según tu no dejaba que estuviéramos juntos!
- Vaya, hasta que pensaste, ella jamás se hubiera rendido, mucho menos de un día a otro, decidí acabar con el problema de raíz... Jamás me han inculpado ni nada, creo que ni siquiera han encontrado el cadáver... Después de lo que le hice a ella comencé a odiarte a ti, pero cuando llegaste ese día, algo cambio, volví a quererte aunque lo que hiciste con ella no te lo voy a perdonar jamás...
- Ya lo sé, jamás me perdonarás que te haya engañado tanto tiempo...- Ángela lo interrumpió.
- No solo eso... Ella estaba embarazada de ti- dijo señalándolo con el cuchillo pues había terminado de picar todo para la carne.
Christian se pasó las manos por la cara y fue hacia el congelador por la carne, mientras pensaba como fue que ocurrió eso, regreso y le dio la carne a Ángela, ella hecho todo en un sartén y lo tapó.
- Eso no puede ser... Yo...
- Tenía un mes y medio...- dijo interrumpiéndolo de nuevo.
- Del último día que ella me buscó no llevaba ni una semana de haber tenido sexo con ella...
- Pero antes tuviste sexo con ella, me das asco...- dijo mientras movía la carne para que se cociera bien.
- No, esa fue la primer y única vez que tuve sexo con ella, además utilice condón...
- Qué fácil es para ti decirme todo eso... Imbécil...
- Es la verdad, te lo puedo jurar por lo que quieras- ella lo volteo a ver indiferente- espera ahorita vengo... Ya casi es hora de irnos... - se dirigió al baño y ahí se encerró, comenzó a preguntarse que debía hacer, si debía llamar a la policía o solo guardar silencio por amor o miedo a que lo pudiera matar, en ese momento no sabía cuál era la verdadera razón.
Christian y Ángela estaban viviendo juntos en la casa de ella, estaban los dos preparando la cena, estaban un poco apurados pues habían comprado boletos para la ópera y la función empezaba a las 8, ya eran las 7 y hacían media hora hasta el auditorio, así que Ángela apurada le dijo a Christian que fuera al congelador por carne, así que se dirigió hacia la cochera y tomo dos t-bone, noto que debajo de estos había unos mechones de cabello, eran negros, así que no eran de Ángela ni suyos, así que se puso a escarbar en el hielo y cuando tenía ya las manos dormidas salió de entre el hielo la cabeza de Izabel azulosa y dura. Christian corrió hacia la cocina.
- ¡Mataste a Izabel! ¡Fue por eso que de repente dejo de llamarme! - Ángela solo movió el espagueti dos veces más y apago el fuego mientras miraba retadora a Christian, se acomodó el cabello y le dijo con un tono sereno:
- Fue en un gran momento de enojo, además, no me puedes reclamar nada, de todo esto tuviste la culpa tú, desde siempre- dijo mientras picaba unas ciruelas con el cuchillo que lo había lastimado hace dos años- ¿y la carne? ¿Dónde está la carne?
-¡Te deshiciste de ella porque la odiabas y según tu no dejaba que estuviéramos juntos!
- Vaya, hasta que pensaste, ella jamás se hubiera rendido, mucho menos de un día a otro, decidí acabar con el problema de raíz... Jamás me han inculpado ni nada, creo que ni siquiera han encontrado el cadáver... Después de lo que le hice a ella comencé a odiarte a ti, pero cuando llegaste ese día, algo cambio, volví a quererte aunque lo que hiciste con ella no te lo voy a perdonar jamás...
- Ya lo sé, jamás me perdonarás que te haya engañado tanto tiempo...- Ángela lo interrumpió.
- No solo eso... Ella estaba embarazada de ti- dijo señalándolo con el cuchillo pues había terminado de picar todo para la carne.
Christian se pasó las manos por la cara y fue hacia el congelador por la carne, mientras pensaba como fue que ocurrió eso, regreso y le dio la carne a Ángela, ella hecho todo en un sartén y lo tapó.
- Eso no puede ser... Yo...
- Tenía un mes y medio...- dijo interrumpiéndolo de nuevo.
- Del último día que ella me buscó no llevaba ni una semana de haber tenido sexo con ella...
- Pero antes tuviste sexo con ella, me das asco...- dijo mientras movía la carne para que se cociera bien.
- No, esa fue la primer y única vez que tuve sexo con ella, además utilice condón...
- Qué fácil es para ti decirme todo eso... Imbécil...
- Es la verdad, te lo puedo jurar por lo que quieras- ella lo volteo a ver indiferente- espera ahorita vengo... Ya casi es hora de irnos... - se dirigió al baño y ahí se encerró, comenzó a preguntarse que debía hacer, si debía llamar a la policía o solo guardar silencio por amor o miedo a que lo pudiera matar, en ese momento no sabía cuál era la verdadera razón.
Aquí el lector puede elegir que va a hacer Christian:
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