Si, ya sé que se han de estar preguntando... ¿Porque siempre
es una Alicia? La verdad no lo sé, siempre ha sido para mí un nombre muy
enigmático, siempre es la que vive aventuras que solo pueden suceder en la
imaginación, todo esto se lo debo a Lewis Carroll, jajaja si, obviamente he
leído los libros me encantan los de Alicia en el país de las Maravillas y
Alicia a través del espejo y lo que encontró allí y así, me gustan esos libros,
sin embargo, esta historia no es de esa Alicia, es de otra diferente, es de una
historia que escribiría un hijo entre Lewis Carroll y Horacio Quiroga, aunque
claro con un toque mío...
Bueno, sin más, les dejo la historia...
Alicia era la chica
perfecta, era hermosa, delgada, rubia y de ojos grises, y de una familia de
buena posición económica. Alicia a pesar de tener ya 16 años, seguía jugando en
el bosque detrás de su casa con sus "amigos imaginarios", hadas,
elfos y demás criaturas que solo pueden vivir en la imaginación.
Alicia pasaba su tiempo hablando y jugando con todas las
criaturas, inventaba aventuras, misterios que resolver y tenía un novio
elfo(por lo menos en su imaginación), el elfo se llamaba Quasar* era alto, era
el príncipe de Paikka Runsaus*, tenía facciones finas, cabello largo y negro,
siempre vestido de azul cielo, Alicia pasaba mucho tiempo imaginándose con él,
como platicaban, se besaban y algunas veces imaginaba como hacia el amor con
él, se desnudaba se acostaba en el pasto y comenzaba a tocarse, imaginando que
era Quasar quien la tocaba y le hacia el amor.
Una tarde de domingo, después de comer, vio como un hada
estaba en el borde del bosque (y eso era raro ya que a esos seres no les gusta
tener contacto con los humanos, solamente con su futura princesa Alicia), pues
traía noticias, malas noticias sobre Wazimu*, Alicia se adentró en el bosque y
se dirigieron al lugar donde se encontraba Paikka Runsaus mientras el hada de
nombre Ua* le contaba que era lo que había pasado:
- Wazimu acaba de entrar en guerra con unos seres
desconocidos, parecen hechos de árboles, lodo y ramas, pero tienen unos ojos
rojos que me atemorizan- tembló la hadita al igual que su resplandor- de sus
manos lanzan rayos y rocas que hacen desaparecer todo a su alrededor, el
príncipe Quasar está intentando negociar con ellos, pero no creo que logre una
paz o una tregua, esa cosas o único que quieren es pelear, no quieren nada
material, solo quieren territorios y ver sangre correr...
Cuando llegaron a Paikka Runsaus estaba todo destruido, no
había nadie vivo, solo estaba el suelo pintado de sangre roja de los elfos,
sangre violeta de las hadas, además de la sangre verde, azul y anaranjada de
los ogros, unicornios y demás criaturas que estaban ahí. Alicia pasó lentamente
por los cuerpos y por todos los tintes de colores de sangre buscando a su
amado, pero no lo encontró, una pequeña hada moribunda que estaba cerca del
trono le dijo con voz quebrada mientras Alicia la levantaba con su mano
derecha:
- El príncipe no murió... Él fue raptado por esas cosas que
se hacen llamar Raukos*... Dicen que no habrá paz hasta que caiga el último de
ellos...-tosió su propia sangre- por favor princesa, no deje que haya más
muertes...- el hada dio un ronco y fuerte suspiro y murió.
Alicia junto con Ua fueron a buscar al sabio roble, para
preguntarle cómo debían detener esa masacre, el roble era grande y viejo, era
tan grande que su copa se alcanzaba a ver desde cualquier punto del pueblo.
Llegaron hasta el gran roble que estaba al borde de un
acantilado, y Alicia llorando le pregunto cómo podían vencer a los Raukos:
- Alicia, la única forma de terminar con su ira será
matándolos a todos, en realidad ya no hay muchos, todas las criaturas de este
bosque han peleado valientemente matando a una sexta parte, aunque también les
haya costado la vida, pero los que quedan se ocultan en el mundo de los
humanos, por donde nosotros no podemos ir, tu eres la princesa del bosque,
deberás guiarlos a todos a la batalla, eres la única que queda, ya que el
príncipe fue raptado y tu su futura esposa debes tomar la responsabilidad, en
este momento se encuentran en Maaginen Paikka*, debes guiar a los seres que
quedan a la batalla.
Alicia se puso su corona de flores, tomo una gran y gruesa
rama, al tomarla se transformó en un gran mazo con picos y se fue dispuesta a
liderarlos a todos para ganar esa batalla.
Corrió hacia donde estaba la batalla y se paró frente a
todos los seres que estaban ahí les dijo:
- ¡Levántense! Ellos no quieren paz, solo quiere ver sangre
derramada, pero esa sangre no será la de nuestra gente, tomen algo para pelear
- cada ser tomo una rama, Alicia al tocarlas las convertía en diferentes armas,
cada una acoplada al tamaño de quien la iba a usar- pelearemos y ganaremos la
paz de nuestro pueblo...
Alicia valientemente se paró frente al Rauko más grande, lo
miro retadora a lo que el Rauko se soltó a reír, su risa era como un trueno,
Alicia se molestó y mientras el Rauko reía ella y le dio un golpe en la
mandíbula a lo que cayó rápidamente muerto, la mandíbula salió volando hacia
los Raukos que se encontraban atrás de ese. Eso les dio valor a todos los seres
y se dispusieron a pelear, corrieron hacia los Rauko y los despedazaron a golpes,
algunos salieron huyendo hacia el mundo de los humanos, habían corrido hacia la
dirección de la escuela de Alicia.
Cuando termino esta batalla mando a llamar a cada criatura
de todo el reino a donde se encontraba el viejo roble sabio:
- Gente de Wazimu esta guerra no ha acabado aquí, ustedes
seguirán protegiendo al reino, yo iré al mundo de los humanos a acabar con esta
amenaza de raíz.
- Alicia, los Raukos pueden tomar forma humana, en esa forma
son más fuertes y podrías confundirlos con alguien de tu especie - respondió el
gran roble que estaba viendo cómo los Raukos en la escuela de Alicia se
transformaban en personas.
- Pero aun así, debe haber alguna forma de diferenciarlos de
los humanos.
- Aun tienen los ojos rojos al mirar a la luz.
- Con eso es más que suficiente. Estoy dispuesta a acabar
con todos los que hay en el mundo de los humanos, por el bien de ambos mundos,
soy su princesa y asumiré la responsabilidad que me toca. Tomen un arma para
defenderse por si llegan a venir aquí, me encargare de los del mundo humano.
Cada ser tomo una rama o un roca u Alicia las transformo en
armas, ya era de noche, así que corrió a su casa y preparo su mochila, busco en
el armario la pistola de su papá, la cual traía silenciador, cuando la encontró
la guardo en la mochila, metió los
cuchillos más grandes que había en la cocina, además del hacha de cocina* con
la que un día su padre se había cortado (así es, al padre de Alicia le faltan
los dedos anular y meñique de la mano izquierda), metió dos martillos, el hacha
que estaba en el cuarto de jardinería de su papá (el padre de Alicia y su
afición por los objetos peligrosos).
Sus papás estaban dormidos, pues cuando volvió era ya la 1
de la mañana, ellos jamás se preocupaban, pues confiaban DEMASIADO en ella,
sabían que volvería a casa (que padres tan despreocupados) Alicia se fue a
dormir, o por lo menos eso simulo...
Al día siguiente se levantó temprano y se fue a la escuela,
cuando llego ahí todo se veía normal, pero ella miraba fijamente a los ojos a
todos, buscando un solo destello rojo en ellos, todo iba normal hasta que tuvo
que entrar a su salón, los grupos eran relativamente pequeños, solo eran 6
grupos de toda la preparatoria y eran grupos de máximo 12 chicos, estaban
escribiendo unas ecuaciones que había dejado la maestra, la cual había tenido
que salir a arreglar unas cosas en la dirección, su compañero de enfrente
llamado Anthony le pregunto sobre la segunda ecuación, cuando la volteó a ver,
Alicia vio que sus ojos eran rojos, entonces sacó un cuchillo y le hizo un
corte profundo, sus demás compañeros solo se quedaron con la boca abierta, una
chica se levantó de su lugar, Alicia solo se puso frente a ella rápidamente y
le clavó el cuchillo en la boca del estómago, pues vio también sus ojos se habían vuelto rojos, miro
a los ojos al resto de sus compañeros y todos tenían una mirada roja y
atemorizada, Alicia tranquilamente se acercó a su lugar y agarro otro cuchillo
con la mano izquierda, a cada uno lo apuñalo en el cuello o la cara, cuando
quedaba una última chica, que solo llorando, puso en el piso, se puso sobre
ella y la apuñaló 13 veces hasta que la chica dejo de moverse por completo,
Alicia se levantó y suspiro, tomo su mochila y se la puso en la espalda, un
muchacho que no conocía iba pasando por la ventana, Alicia vio como solo empezó
a correr y salió a perseguirlo, estaba llena de sangre, mientras lo perseguía
iba sacando la pistola de la mochila, el muchacho entro derrapando a su salón,
Alicia camino tranquilamente adentro del salón y cerró la puerta, el maestro
molesto y desconcertado le preguntó que hacia ahí, Alicia se paró a medio metro
de él y le disparó, entonces entre gritos comenzó a cortarle el cuello y
apuñalar a los alumnos, cuando acabó salió a buscar a los otros salones y
repitiendo lo mismo, solo cuando sentía que el cuchillo y no entraba con tanta
facilidad lo cambiaba, al final ya no miraba a los ojos, pues se había dado
cuenta de que todos eran Raukos, pocos pudieron escapar, solo dos maestros y
diez alumnos, los maestros llamaron a la policía, la cual, por ser un pueblo
pequeño acudió rápidamente...
Alicia estaba sentada en un rincón fatigada, entonces
entraron los policías, Alicia solo saco de nuevo la pistola y un cuchillo y
señalo a dos policías con ellos, hasta que de atrás avanzo un policía joven
como de unos 23 años, y le dijo:
- Tranquila, ya todo pasó, todo está bien ahora...
Alicia suspiró y comenzó a llorar, tiro sus armas y corrió
hacia el policía, pues se parecía a su amado Quasar, solo que tenía el cabello
corto, los dos se quedaron abrazados un momento.
-Qué alegría que estés bien...- dijo Alicia mirándolo a los
ojos, él le besó la frente y la cargó como una princesa y la llevo hasta su
patrulla.
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