SkullBunny soundtrack

27 de septiembre de 2015

Alicia y su loco mundo de las Maravillas

Si, ya sé que se han de estar preguntando... ¿Porque siempre es una Alicia? La verdad no lo sé, siempre ha sido para mí un nombre muy enigmático, siempre es la que vive aventuras que solo pueden suceder en la imaginación, todo esto se lo debo a Lewis Carroll, jajaja si, obviamente he leído los libros me encantan los de Alicia en el país de las Maravillas y Alicia a través del espejo y lo que encontró allí y así, me gustan esos libros, sin embargo, esta historia no es de esa Alicia, es de otra diferente, es de una historia que escribiría un hijo entre Lewis Carroll y Horacio Quiroga, aunque claro con un toque mío...
Bueno, sin más, les dejo la historia...

  Alicia era la chica perfecta, era hermosa, delgada, rubia y de ojos grises, y de una familia de buena posición económica. Alicia a pesar de tener ya 16 años, seguía jugando en el bosque detrás de su casa con sus "amigos imaginarios", hadas, elfos y demás criaturas que solo pueden vivir en la imaginación. 
Sus padres pensaban que era tierno que siguiera jugando en el bosque, ya que eso significaba que aun tenia eso llamado inocencia, así que nunca le prohibían ir al bosque a jugar, además de que la pequeña villa en la que vivían era muy tranquila y segura, así que no tenían nada de qué preocuparse, ella pasaba horas corriendo de un lado a otro, pero siempre sabia como regresar a casa, hace un tiempo sus padres le habían puesto algunas lámparas por el camino para regresar a casa, así que le era más fácil.
Alicia pasaba su tiempo hablando y jugando con todas las criaturas, inventaba aventuras, misterios que resolver y tenía un novio elfo(por lo menos en su imaginación), el elfo se llamaba Quasar* era alto, era el príncipe de Paikka Runsaus*, tenía facciones finas, cabello largo y negro, siempre vestido de azul cielo, Alicia pasaba mucho tiempo imaginándose con él, como platicaban, se besaban y algunas veces imaginaba como hacia el amor con él, se desnudaba se acostaba en el pasto y comenzaba a tocarse, imaginando que era Quasar quien la tocaba y le hacia el amor.
Una tarde de domingo, después de comer, vio como un hada estaba en el borde del bosque (y eso era raro ya que a esos seres no les gusta tener contacto con los humanos, solamente con su futura princesa Alicia), pues traía noticias, malas noticias sobre Wazimu*, Alicia se adentró en el bosque y se dirigieron al lugar donde se encontraba Paikka Runsaus mientras el hada de nombre Ua* le contaba que era lo que había pasado:
- Wazimu acaba de entrar en guerra con unos seres desconocidos, parecen hechos de árboles, lodo y ramas, pero tienen unos ojos rojos que me atemorizan- tembló la hadita al igual que su resplandor- de sus manos lanzan rayos y rocas que hacen desaparecer todo a su alrededor, el príncipe Quasar está intentando negociar con ellos, pero no creo que logre una paz o una tregua, esa cosas o único que quieren es pelear, no quieren nada material, solo quieren territorios y ver sangre correr...
Cuando llegaron a Paikka Runsaus estaba todo destruido, no había nadie vivo, solo estaba el suelo pintado de sangre roja de los elfos, sangre violeta de las hadas, además de la sangre verde, azul y anaranjada de los ogros, unicornios y demás criaturas que estaban ahí. Alicia pasó lentamente por los cuerpos y por todos los tintes de colores de sangre buscando a su amado, pero no lo encontró, una pequeña hada moribunda que estaba cerca del trono le dijo con voz quebrada mientras Alicia la levantaba con su mano derecha:
- El príncipe no murió... Él fue raptado por esas cosas que se hacen llamar Raukos*... Dicen que no habrá paz hasta que caiga el último de ellos...-tosió su propia sangre- por favor princesa, no deje que haya más muertes...- el hada dio un ronco y fuerte suspiro y murió.
Alicia junto con Ua fueron a buscar al sabio roble, para preguntarle cómo debían detener esa masacre, el roble era grande y viejo, era tan grande que su copa se alcanzaba a ver desde cualquier punto del pueblo.
Llegaron hasta el gran roble que estaba al borde de un acantilado, y Alicia llorando le pregunto cómo podían vencer a los Raukos:
- Alicia, la única forma de terminar con su ira será matándolos a todos, en realidad ya no hay muchos, todas las criaturas de este bosque han peleado valientemente matando a una sexta parte, aunque también les haya costado la vida, pero los que quedan se ocultan en el mundo de los humanos, por donde nosotros no podemos ir, tu eres la princesa del bosque, deberás guiarlos a todos a la batalla, eres la única que queda, ya que el príncipe fue raptado y tu su futura esposa debes tomar la responsabilidad, en este momento se encuentran en Maaginen Paikka*, debes guiar a los seres que quedan a la batalla.

Alicia se puso su corona de flores, tomo una gran y gruesa rama, al tomarla se transformó en un gran mazo con picos y se fue dispuesta a liderarlos a todos para ganar esa batalla.
Corrió hacia donde estaba la batalla y se paró frente a todos los seres que estaban ahí les dijo:
- ¡Levántense! Ellos no quieren paz, solo quiere ver sangre derramada, pero esa sangre no será la de nuestra gente, tomen algo para pelear - cada ser tomo una rama, Alicia al tocarlas las convertía en diferentes armas, cada una acoplada al tamaño de quien la iba a usar- pelearemos y ganaremos la paz de nuestro pueblo...
Alicia valientemente se paró frente al Rauko más grande, lo miro retadora a lo que el Rauko se soltó a reír, su risa era como un trueno, Alicia se molestó y mientras el Rauko reía ella y le dio un golpe en la mandíbula a lo que cayó rápidamente muerto, la mandíbula salió volando hacia los Raukos que se encontraban atrás de ese. Eso les dio valor a todos los seres y se dispusieron a pelear, corrieron hacia los Rauko y los despedazaron a golpes, algunos salieron huyendo hacia el mundo de los humanos, habían corrido hacia la dirección de la escuela de Alicia.
Cuando termino esta batalla mando a llamar a cada criatura de todo el reino a donde se encontraba el viejo roble sabio:
- Gente de Wazimu esta guerra no ha acabado aquí, ustedes seguirán protegiendo al reino, yo iré al mundo de los humanos a acabar con esta amenaza de raíz.
- Alicia, los Raukos pueden tomar forma humana, en esa forma son más fuertes y podrías confundirlos con alguien de tu especie - respondió el gran roble que estaba viendo cómo los Raukos en la escuela de Alicia se transformaban en personas.
- Pero aun así, debe haber alguna forma de diferenciarlos de los humanos.
- Aun tienen los ojos rojos al mirar a la luz.
- Con eso es más que suficiente. Estoy dispuesta a acabar con todos los que hay en el mundo de los humanos, por el bien de ambos mundos, soy su princesa y asumiré la responsabilidad que me toca. Tomen un arma para defenderse por si llegan a venir aquí, me encargare de los del mundo humano.
Cada ser tomo una rama o un roca u Alicia las transformo en armas, ya era de noche, así que corrió a su casa y preparo su mochila, busco en el armario la pistola de su papá, la cual traía silenciador, cuando la encontró la guardo en la mochila,  metió los cuchillos más grandes que había en la cocina, además del hacha de cocina* con la que un día su padre se había cortado (así es, al padre de Alicia le faltan los dedos anular y meñique de la mano izquierda), metió dos martillos, el hacha que estaba en el cuarto de jardinería de su papá (el padre de Alicia y su afición por los objetos peligrosos).

Sus papás estaban dormidos, pues cuando volvió era ya la 1 de la mañana, ellos jamás se preocupaban, pues confiaban DEMASIADO en ella, sabían que volvería a casa (que padres tan despreocupados) Alicia se fue a dormir, o por lo menos eso simulo...

Al día siguiente se levantó temprano y se fue a la escuela, cuando llego ahí todo se veía normal, pero ella miraba fijamente a los ojos a todos, buscando un solo destello rojo en ellos, todo iba normal hasta que tuvo que entrar a su salón, los grupos eran relativamente pequeños, solo eran 6 grupos de toda la preparatoria y eran grupos de máximo 12 chicos, estaban escribiendo unas ecuaciones que había dejado la maestra, la cual había tenido que salir a arreglar unas cosas en la dirección, su compañero de enfrente llamado Anthony le pregunto sobre la segunda ecuación, cuando la volteó a ver, Alicia vio que sus ojos eran rojos, entonces sacó un cuchillo y le hizo un corte profundo, sus demás compañeros solo se quedaron con la boca abierta, una chica se levantó de su lugar, Alicia solo se puso frente a ella rápidamente y le clavó el cuchillo en la boca del estómago, pues vio  también sus ojos se habían vuelto rojos, miro a los ojos al resto de sus compañeros y todos tenían una mirada roja y atemorizada, Alicia tranquilamente se acercó a su lugar y agarro otro cuchillo con la mano izquierda, a cada uno lo apuñalo en el cuello o la cara, cuando quedaba una última chica, que solo llorando, puso en el piso, se puso sobre ella y la apuñaló 13 veces hasta que la chica dejo de moverse por completo, Alicia se levantó y suspiro, tomo su mochila y se la puso en la espalda, un muchacho que no conocía iba pasando por la ventana, Alicia vio como solo empezó a correr y salió a perseguirlo, estaba llena de sangre, mientras lo perseguía iba sacando la pistola de la mochila, el muchacho entro derrapando a su salón, Alicia camino tranquilamente adentro del salón y cerró la puerta, el maestro molesto y desconcertado le preguntó que hacia ahí, Alicia se paró a medio metro de él y le disparó, entonces entre gritos comenzó a cortarle el cuello y apuñalar a los alumnos, cuando acabó salió a buscar a los otros salones y repitiendo lo mismo, solo cuando sentía que el cuchillo y no entraba con tanta facilidad lo cambiaba, al final ya no miraba a los ojos, pues se había dado cuenta de que todos eran Raukos, pocos pudieron escapar, solo dos maestros y diez alumnos, los maestros llamaron a la policía, la cual, por ser un pueblo pequeño acudió rápidamente...

Alicia estaba sentada en un rincón fatigada, entonces entraron los policías, Alicia solo saco de nuevo la pistola y un cuchillo y señalo a dos policías con ellos, hasta que de atrás avanzo un policía joven como de unos 23 años, y le dijo:
- Tranquila, ya todo pasó, todo está bien ahora...
Alicia suspiró y comenzó a llorar, tiro sus armas y corrió hacia el policía, pues se parecía a su amado Quasar, solo que tenía el cabello corto, los dos se quedaron abrazados un momento.


-Qué alegría que estés bien...- dijo Alicia mirándolo a los ojos, él le besó la frente y la cargó como una princesa y la llevo hasta su patrulla.

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