Ángela solo abrió la boca y de sus ojos comenzaron a
salir lágrimas en cascada, se dirigió al tocador y saco las llaves de los
candados con que estaba asegurado Christian, lo desató y lo abrazo.
- No te preocupes Ángel, hoy no pasó nada malo, sé que cometí
un grave error y estabas haciéndome pagar por ello- le dijo mientras ella le
ponía alcohol en las heridas que le había hecho- no entiendo cómo se te ocurrió
hacer esto, pero te amo y sé que lo que hice estuvo mal, así que olvidémonos de
lo que pasó aquí en la recámara el día de hoy.
- Si Chris... - ella solo le llamaba así cuando se
reconciliaban- yo también te amo, y mucho...-le dijo mientras lo ayudaba
a vestirse, cuando terminaron bajaron a terminar de cenar como si nada hubiera
ocurrido.
De ahí todo ocurrió de manera normal, solo que Christian
empezó a usar camisas de manga larga para ocultar las heridas, además en su
trabajo siempre usaba guantes de látex como si de un día a otro hubiera
comenzado a darle asco, cuando sus heridas sanaron, todo volvió a la
normalidad... Ambos estaban ya haciendo los preparativos de la boda, pues
querían que fuera hermosa y especial (sobre todo Ángela).
***
Habían pasado ya dos años de aquel incidente, se habían
casado en abril del año anterior, Ángela lucía un vestido blanco con encaje y
de manga larga de tela delgada, su cabello iba recogido y su velo tenía unas
calaveras, al fin y al cabo era lo que más le gustaba, había sido una boda en
un jardín botánico, la casa estaba llena de fotos de ese evento.
Christian y Ángela estaban viviendo juntos en la casa de
ella, estaban los dos preparando la cena, estaban un poco apurados pues habían
comprado boletos para la ópera y la función empezaba a las 8, ya eran las 7 y
hacían media hora hasta el auditorio, así que Ángela apurada le dijo a
Christian que fuera al congelador por carne, así que se dirigió hacia la
cochera y tomo dos t-bone, noto que debajo de estos había unos mechones de
cabello, eran negros, así que no eran de Ángela ni suyos, así que se puso a
escarbar en el hielo y cuando tenía ya las manos dormidas salió de entre el
hielo la cabeza de Izabel azulosa y dura. Christian corrió hacia la cocina.
- ¡Mataste a Izabel! ¡Fue por eso que de repente dejo de
llamarme! - Ángela solo movió el espagueti dos veces más y apago el fuego
mientras miraba retadora a Christian, se acomodó el cabello y le dijo con un
tono sereno:
- Fue en un gran momento de enojo, además, no me puedes
reclamar nada, de todo esto tuviste la culpa tú, desde siempre- mientras picaba
unas ciruelas con el cuchillo que lo había lastimado hace dos años- ¿y la
carne? ¿Dónde está la carne?
-¡Te deshiciste de ella porque la odiabas y según tu no
dejaba que estuviéramos juntos!
- Vaya, hasta que pensaste, ella jamás se hubiera
rendido, mucho menos de un día a otro, decidí acabar con el problema de
raíz... Jamás me han inculpado ni nada, creo que ni siquiera han encontrado el
cadáver... Después de lo que le hice a ella comencé a odiarte a ti, pero cuando
llegaste ese día, algo cambio, volví a quererte aunque lo que hiciste con ella
no te lo voy a perdonar jamás...
- Ya lo sé, jamás me perdonarás que te haya engañado tanto
tiempo...- Ángela lo interrumpió.
- No solo eso... Ella estaba embarazada, de ti- dijo
señalándolo con el cuchillo pues había terminado de picar todo para la carne.
Christian se pasó las manos por la cara y fue hacia el
congelador por la carne, mientras pensaba como fue que ocurrió eso, regreso y
le dio la carne a Ángela, ella hecho todo en un sartén y lo tapó.
- Eso no puede ser... Yo...
- Tenía un mes y medio...- dijo interrumpiéndolo de nuevo.
- Del último día que ella me buscó no llevaba ni una semana
de haber tenido sexo con ella...
- Pero antes tuviste sexo con ella, me das asco...- dijo
mientras movía la carne para que se cociera bien.
- No, esa fue la primer y única vez que tuve sexo con ella,
además utilice condón...
- Qué fácil es para ti decirme todo eso... Imbécil...
- Es la verdad, te lo puedo jurar por lo que quieras- ella lo
volteo a ver indiferente- espera ahorita vengo... - se dirigió al baño y ahí se
encerró, comenzó a preguntarse que debía hacer, si debía llamar a la policía o
solo guardar silencio por amor o miedo a que lo mate terminando lo que empezó
aquel día que lo encadeno...
Aquí el lector puede elegir que va a hacer Christian:
*llama a la policía
*guarda silencio
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